Más vale tarde que nunca

Al dia siguiente de la publicación en el Cohete, la reina Zorreguieta pagó los impuestos que eludía

Máxima Zorreguieta, reina de los Países Bajos, en febrero pagó las facturas adeudadas correspondientes al impuesto inmobiliario rural por los tres campos de su propiedad ubicados a 30 kilómetros al noreste de San Carlos de Bariloche e inició los trámites correspondientes para blanquear la existencia de una hostería. Aunque pagó con retraso, el Estado de Río Negro se lo bonificó con el 40 %. A la vez, actuó como vocero de prensa de la embajada holandesa para insistir en que la reina consorte no evadió sus obligaciones fiscales por las tierras rurales que compró en 2009.

La documentación pública de liquidación y pago del Impuesto Inmobiliario que genera la Agencia de Recaudación Tributaria (ART), organismo dependiente del ministerio de Economía, ratifica y amplía nuestra investigación sobre la evasión de Zorreguieta en Río Negro. La documentación analizada indica que el caso no es una excepción ni un error sino política de Estado, ya que también pagó con retraso y con bonificación el grupo Benetton en el departamento Pilcaniyeu, por mencionar otros capitales de volumen y poder comparables en la misma zona de la estepa rionegrina.

Al día siguiente de publicar la primera información sobre la condición de evasora de Máxima (https://www.elcohetealaluna.com/evasion-real/), el 28 de enero sus representantes en la Argentina pagaron 4.575 pesos por los dos campos sin mejoras edilicias que suman 2.580 hectáreas. Les llevó más tiempo el operativo blanqueo de aproximadamente 1.700 metros cuadrados de construcción no declaradas, que incluye la hostería Estancia Pilpilcura que comercializaban sin la autorización correspondiente. El 21 de febrero con 17.096 pesos (sí, diecisiete mil) saldó la deuda del lote de 363 hectáreas que contienen las mejoras no declaradas por diez años consecutivos. Ese pago lo hizo con una nueva valuación fiscal con carácter retroactivo para todo el año pasado. La provincia le bonificó el pago tardío, escaso e irregular como si fuera una buena contribuyente.

Con los expedientes emprolijados en Viedma, el 25 de febrero se reunieron en Buenos Aires el gobernador Alberto Weretilneck y el embajador de los Países Bajos en Argentina, Roel Nieuwenkamp. El 28 de marzo el gobierno provincial hizo de vocero de Zorreguieta y de la embajada holandesa informando no por un comunicado de prensa oficial, sino a través del diario Río Negro (https://www.rionegro.com.ar/holanda-se-baso-en-weretilneck-y-nego-la-supuesta-evasion-de-la-reina-maxima-936735/) que la reina “cumple con sus obligaciones fiscales”. Todavía no se publica en el Boletín Oficial la habilitación comercial correspondiente a la hostería Estancia Pilpilcura, cuya marca comercial inscribió María Marcela Cerrutti Carricat, tía de Máxima y administradora de sus bienes en el sur, simultáneamente a la compra en 2009 y la publicitaban por la web hasta fines de enero inclusive.

El 11 de febrero de este año, después de nuestra primera publicación del tema, hicimos una nueva corroboración en la base de acceso público de Catastro. Entonces la fracción de 363 hectáreas ubicada junto al río Pichileufu estaba valuada en poco más de 276.000 pesos la tierra y cero pesos en mejoras por no registrar construcciones, a pesar que allí está en funcionamiento la hostería bajo administración de la tía. A partir del 21 de febrero, se registró una valuación de la edificación por algo más de 4.260.000 pesos y por impuestos y sellos por 6.800.000, manteniéndose el valor del suelo en 276.000 pesos. Aún con ese ajuste de valores el monto mensual del inmobiliario es de 4.593 pesos, bonificado a 2.055. Nos animamos a suponer que no alcanza para cubrir los gastos de la misión gubernamental a la embajada que insumió este incidente.

En 2009, cuando se conoció la compra de Volkskrant, tradicional periódico que se edita en los Países Bajos, informó que la pareja real pagó un millón de euros por el campo de 1.500 hectáreas, citando las fuentes oficiales de la Casa Real, la que figura como domicilio de la propietaria en los registros de Catastro consultados. El año anterior a esa operación, dos de los seis hermanos de Máxima, Juan e Inés Zorreguieta, conformaron Pilpicura SA, firma agrícola ganadera con objeto amplio. Inés falleció el año pasado; Juan está radicado en Austria.

 

Efecto dominó en Pilcaniyeu

Río Negro está organizado en trece departamentos; el de Pilcaniyeu tiene 10.545 kilómetros cuadrados, subdividido catastralmente en poco más de 350 fracciones de propiedad privada, estatal y fiscales que incluye a ocupantes mapuche y criollos sin título de propiedad. Los tres campos de Zorreguieta suman casi tres mil hectáreas ubicadas junto al río Pichileufu, a 15 kilómetros al oeste de la costa del río Limay y minutos del aeropuerto internacional de Bariloche.

A metros, siempre sobre la cuenca del Pichileufu, otros propietarios saldaron sus deudas impositivas después que publicáramos la evasión real. Helgamaría Beatriz Salvatelli, gerenta de la empresa Capsa que tiene la concesión del Cerro Catedral, y Enrique Juan Sain Antonin, de la comisión directiva de la Sociedad Rural de Bariloche, son algunos de los vecinos que pagaron poco, tarde y bonificados. Lo mismo hizo la Compañía de Tierras del Sud del grupo Benetton, siempre en el mismo radio de la hostería no declarada ni ante Catastro ni el registro de prestadores de servicios turísticos habilitados.

Contra lo que habían declarado Cerrutti Carricat y Agustín Domingo, ministro de Economía de Río Negro, la propia administración pública informó la última semana que abogados de la reina presentaron en la sede de Catastro en Viedma los planos de la hostería, trámite elemental para regularizar la situación. Ya estaba construída a principios de 2009 cuando formalizó la compra a la familia Wessler de Bariloche.

“No invertimos en imágenes aéreas para registrar tan pocos metros de mejoras en zonas rurales”, dijo el ministro Domingo al diario La Nación, arriesgando que la suma por las mejoras en las tierras “no deben ser muy significativas. El último relevamiento fue en 2014, puede ser que haya mejoras en las áreas rurales que no estaban alcanzadas”.  Nuestro relevamiento fue hecho a partir de las imágenes aéreas de Google Earth de acceso público y gratuito, las que comparamos con las que generó Aeroterra SA para Catastro de RN y las planillas oficiales de declaración de mejoras (vacías en este caso), así como el registro parcelario rural completo del departamento Pilcaniyeu.

Las tres fracciones propiedad de la reina son:

  • el campo de 1045 hectáreas valuado en $794.000, no registra ninguna mejora;
  • el campo de 363 hectáreas valuado en $276.000, con 1.700 metros cuadrados de construcción (que incluye la hostería) no declaradas hasta ahora; y,
  • el campo de 1543 has está valuado en $900.000 y tampoco registra ninguna mejora.

Interés público de la propiedad privada

La reina “ha cumplido con sus obligaciones tributarias“, dijo el diario Río Negro que dijo el gobernador. Además, dijo que el embajador holandés dijo que el primer ministro de su país aseguró “este es un asunto privado en el que el interés público no está en juego”.

Así es que resulta indispensable identificar al menos dos intereses públicos, el de la ciudadanía de los Países Bajos que activó a sus instituciones por este asunto, y el de la Argentina en general con particular interés en Río Negro.

Cuando millones de argentinos no pueden pagar las boletas de los servicios corrientes y pequeños comercios de barrio trabajan en negro sin poder pagar las habilitaciones, que una integrante de las fortunas reales más poderosas del mundo maquille una hostería VIP con 17.000 pesos es la prueba documental de políticas del Estado de Río Negro para con el gran capital. Los montos dan cuenta de la inequidad del Impuesto Inmobiliario Rural (respecto a otros de impacto masivo) y la incapacidad de las clases dirigentes de exigir nada al gran capital privado, perdiendo no sólo autonomía política sino posibilidad de generación de recursos propios.

Hace un año, Weretilneck anunció en un evento de la Sociedad Rural de Maquinchao la anulación del aumento del impuesto inmobiliario rural, que registraba incrementos que iban del 200 al 600 por ciento según los casos. En ese momento manifestó que “no sólo anularemos la facturación, sino que discutiremos junto con ustedes (los ganaderos y sus corporaciones), a partir de la intervención del Ministerio de Agricultura, los Legisladores y la Agencia de Recaudación Tributaria la modificación definitiva”. Volvió sobre lo mismo hacia fin de año ante la Sociedad Rural de Viedma.

Por su parte, la ART dispuso el pago anual para “los contribuyentes cumplidores” de las boletas para cancelar impuestos en forma anticipada por todo el año. La documentación incluye rebajas de hasta un 40%, y el operativo se extendió hasta el 28 de febrero próximo, decía el anuncio oficial. La propuesta de recaudación previó que “será del 40% para aquellos inmuebles destinados a prestar servicios de alojamiento en sus diferentes modalidades y categorías según la clasificación establecida por el Registro Único Provincial de Actividades Turísticas (RUPAT)”.

El gobernador, en su función de vocero de la reina, dijo que no explota comercialmente Estancia Pilpilcura. Por las dudas, la ART le reconoció el beneficio fiscal como si lo hiciera.